El estreno de Toy Story 5 dominó ampliamente la taquilla argentina y se quedó con más del 80% de la recaudación del mercado. La nueva producción de Disney vendió 700.582 entradas en 656 pantallas y recaud...
El día de la revelación
TITULO ORIGINAL: Disclosure day
ACTORES PRINCIPALES: Eve Hewson, Colin Firth, Josh O'Connor, Emily Blunt.
GENERO: Thriller, Drama, Ciencia Ficción.
DIRECCION: Steven Spielberg.
ORIGEN: Estados Unidos.
DISTRIBUIDORA: UIP
ESTRENO: 11 de Junio de 2026
DATOS PARA DESTACAR:
- Funciones pre-estreno el 10/6/2026.
145 Minutos
Supervición parental sugerida
Si descubrieras que no estamos solos, si alguien te lo mostrara, te lo demostrara, ¿te asustaría?
RESUMEN CRITICAS
Hugo Zapata B -
Matías Lértora A
IMDB (Internacional) 6.9
Rotten Tomatoes (USA) 82 %
Clarín muy buena
La Nación excelente
CRÍTICA DE HUGO ZAPATA
Si llegás al cine con las expectativas bajas y entendés de entrada que El día de la revelación se encuentra más cerca de las películas malas de M. Night Shyamalan que del Steven Spielberg inspirado que disfrutamos en el pasado, la decepción resulta digerible.
El regreso del director a la temática alienígena cuenta con una premisa atractiva que dispara incógnitas muy interesantes.
Alejada de la ciencia ficción especulativa que presentó en Encuentros cercanos del tercer tipo (1977), el Spielberg del 2026 parece desarrollar una campaña educativa destinada a evitar un pánico masivo en la población ante un hecho que podría cambiar el curso de la humanidad en un futuro cercano.
¿Qué ocurriría si una sociedad tuviera que aceptar que no está sola en el universo y los avances tecnológicos de las últimas décadas no provienen necesariamente del ingenio humano?
La exploración realista de estas cuestiones, que se expanden a terrenos políticos y religiosos, es apasionante y la película encuentra sus mejores momentos cuando Spielberg desarrolla ideas que disparan preguntas interesantes en el público.
Lamentablemente, el director no se la termina de jugar y aborda estos tópicos con una superficialidad abrumadora.
Por consiguiente, lo que podría haber sido un regreso contundente del cineasta al género termina convertido en un film pochoclero bobo, por momentos añejo, que lleva la firma de la mediocridad del guionista David Koepp.
El día de la revelación se debilita notablemente desde el momento en que se convierte en un thriller insípido de conspiraciones con organizaciones gubernamentales secretas y villanos acartonados que operan por encima de todas las agencias de seguridad.
Ni hablar de la centralidad estadounidense, donde queda la impresión de que los aliens sólo tienen interés en la casa del Tío Sam.
No recuerdo ver otra propuesta de Spielberg donde me aburrieran tanto las secuencias de acción.
Si bien mantienen el estándar de calidad del cineasta, en esta propuesta específica resultan una molestia porque dispersan la atención de los temas centrales que propone el conflicto.
Una producción de estas características no necesitaba situaciones de tiroteos y persecuciones al estilo Jason Bourne que se sienten fuera de lugar, como si pertenecieran a otra película.
Más allá de algunos efectos digitales irregulares, la obra del director se luce con la fotografía de Janusz Kaminski y una banda sonora más contenida de John Williams.
Aunque no presente una melodía específica que quede en el recuerdo a la salida del cine, su labor contribuye a generar ambientaciones de suspenso muy sólidas.
Dentro del reparto, Emily Blunt, Josh O'Connor, Colman Domingo y Eve Hewson (la hija de Bono) elevan con sus interpretaciones el material simplón que brinda Koepp.
Una impresión diferente deja Colin Firth a cargo de un villano de cómic noventoso y Wyatt Russell, cuya aparición en esta película no tiene razón de ser. Su rol en un comienzo está destinado a aportar contenido humorístico, pero luego la trama lo margina del conflicto central y desaparece por completo.
La revelación Shyamalan del final, aunque tiene la intención de transmitir un mensaje de empatía y tolerancia, carece de lógica y se siente más como un conejo de galera al que Koepp y Spielberg apelaron como último recurso para cerrar la historia.
Otra debilidad notable del film es su excesiva duración de 146 minutos, que no tienen demasiada justificación. El director tarda una eternidad en reunir a los protagonistas principales y hacia la mitad el relato se vuelve pesado. Después remonta en el último acto, donde vuelve a cobrar fuerza el contenido de ciencia ficción.
Aunque la semana que viene naves extraterrestres se presenten oficialmente en la Tierra, no pienso volver a repasar esta película en mi vida por la sencilla razón de que carece de esa magia y calidez que poseen las obras más inspiradas de Spielberg.
Si bien tampoco representa lo peor de su carrera, por las temáticas que aborda podía haber ofrecido un contenido más estimulante.
CRÍTICA DE MATÍAS LÉRTORA
Sentarse a ver una película de Spielberg es una aventura, un placer, un privilegio.
Una excepción a la que estamos acostumbrados y que —lamentablemente— el día que ya no esté terminaremos extrañando y recién ahí dimensionaremos del todo su grandeza.
A casi 50 años de Encuentros cercanos del tercer tipo (1977), pasando por E.T. (1982) y La guerra de los mundos (2005), donde exploró distintos escenarios —y distintas maneras de abordar— el relato de vida extraterrestre, ahora se mete de lleno en una versión mucho más terrenal, más conspirativa, más cercana a la realidad… o al menos a esa realidad que hoy internet, las filtraciones y cierta coyuntura mundial se encargan de alimentar.
Desde el primer segundo quedás pegado a la pantalla.
Es un thriller que no te deja respirar, filmado con una precisión que ya parece imposible. Porque Spielberg hace algo que muy pocos directores siguen sabiendo hacer: contar. Mover la cámara para narrar. Generar tensión sin necesidad de marearte con veinte cortes por minuto. Cada persecución, cada silencio, cada mirada tiene una intención.
Y ahí aparece otro de los grandes aciertos de Disclosure Day: entender que el espectáculo nunca funciona si primero no te importan las personas.
Emily Blunt carga sobre sus hombros buena parte del peso emocional de la película y entrega una actuación extraordinaria. Hay algo en su personaje que exige transmitir desconcierto, vulnerabilidad y determinación al mismo tiempo, y ella encuentra el tono justo sin sobreactuar jamás. Spielberg la filma como a sus grandes protagonistas históricas: dejando que el rostro cuente más que cualquier diálogo. No sería raro verla aparecer fuerte en la conversación de premios.
También hay mérito en que la película nunca se transforma solamente en “la de los aliens”. Debajo del misterio y del espectáculo hay una historia sobre el miedo, sobre quién controla la verdad y sobre qué hacemos como humanidad cuando algo nos obliga a replantearnos nuestro lugar en el universo.
Spielberg ya no tiene nada que demostrar. Hace décadas que podría vivir de homenajes y prestigio acumulado. Pero lo fascinante es que sigue filmando como alguien que todavía tiene algo para decir.
Y mientras exista esa curiosidad, mientras siga encontrando nuevas formas de mirar al cielo, habrá que seguir sentándose en la butaca con la misma sensación de siempre: la de estar viendo cine hecho por uno de los últimos grandes maestros.
CRÍTICAS DEL PUBLICO
-Es muy fácil y rápido. Si ya estás registrado, solo ingresá tu login, y si no lo hiciste entrá acá.
2
1
10
6
9
6
9
2
