Supergirl

Supergirl

TITULO ORIGINAL: Supergirl: Woman of Tomorrow

ACTORES PRINCIPALES: Emily Beecham, Eve Ridley, Matthias Schoenaerts, Jason Momoa, Milly Alcock.

GENERO: Fantasía, Comic, Ciencia Ficción, Aventuras, Acción.

DIRECCION: Craig Gillespie.

ORIGEN: Reino Unido.

DISTRIBUIDORA: Warner Bros

ESTRENO: 25 de Junio de 2026

DATOS PARA DESTACAR:

- Funciones preestreno 24/6.

108 Minutos

Restringida para menores de 13 años

Basado en el comic "Supergirl: Mujer del Mañana" donde se muestra a Kara Zor-El sin sentido propio de su vida, habiendo visto a su planeta destruido, y llegando muy tarde para proteger a un primo que no la necesita; Kara cree haber tenido suficiente, hasta que una aventura le cambia todo.

RESUMEN CRITICAS

Hugo Zapata D

Matías Lértora B +

LECTORES
6.8

IMDB (Internacional) 6.0

Rotten Tomatoes (USA) 59 %

Clarín buena

La Nación regular

Página 12 6

CRÍTICA DE HUGO ZAPATA

D

Una película mediocre que tiene grandes chances de liderar la lista de los peores estrenos de 2026.

Más allá de la experiencia aburrida que ofrece, producto de un guión espantoso y una dirección incompetente, lo que resulta molesto de esta producción es el desprecio absoluto que presenta por los personajes de la franquicia DC.

Una actitud que no encontrás ni en las peores propuestas de Marvel.

El guión deficiente de Ana Nogueira —quien tiene entre sus próximas víctimas a los Teen Titans y Wonder Woman— propone una adaptación libre y bobalicona de la miniserie de Tom King, Supergirl: The Woman of Tomorrow.

Un material vagamente inspirado en el western Temple de acero (John Wayne), que no representaba la versión más atractiva para introducir a la heroína en la nueva etapa del universo cinematográfico de DC.

Es decir, que ya desde su concepción el proyecto estuvo mal encarado.

Nogueira apenas toma un par de conceptos de la obra de King para desarrollar una versión antipática y narcisista de Kara Zor-El, quien hace todo lo posible por establecer una distancia emocional con la audiencia.

La protagonista emprende una aventura monótona con el fin de encontrar un antídoto que permita salvar la vida del pobre Kripto, quien no sólo fue envenenado por un villano acartonado, sino que además terminó convertido en un horrible monigote de CGI.

Cuesta juzgar la interpretación de Milly Alcock, ya que ni siquiera tuvo la oportunidad de interpretar a Supergirl. En este film encarna a una alienígena caprichosa y alcohólica que lidia con el trauma ocasionado por la desaparición de su planeta.

La actriz hace lo que puede con el material desastroso que tuvo disponible y es el menor problema de esta producción.

Dentro del reparto, Eve Ridley termina desdibujada como la sidekick de la heroína, quien tenía un arco argumental definido en el cómic de King y en esta adaptación no consigue aportar nada relevante.

La peor parte se la llevó Matthias Schoenaerts con un villano superficial que no es otra cosa que la versión espacial de Pierre Nodoyuna. En el guión de Nogueira no existe el concepto de la motivación y el tipo es malo porque le gusta serlo y además tiene tiempo libre.

En lo referido a la aclamada participación de Jason Momoa como Lobo, tampoco tiene demasiada solidez. Dentro del film es una distracción que parece añadida a último momento para evitar que el público se quedara dormido en el cine.

La audiencia que no está familiarizada con los cómics seguramente se preguntará por qué Aquaman reaparece en esta producción maquillado como un miembro de Kiss.

En realidad se trata de un personaje diferente, pero como el actor interpreta todos los roles de la misma manera cuesta encontrar alguna diferencia.

La dirección bochornosa de esta producción corrió por cuenta de Craig Gillespie, un cineasta del circuito independiente que ya había demostrado sus limitaciones para abordar grandes producciones comerciales en el desastre de Cruella (2021).

La historia de origen de una villana emblemática a la que Disney intentó convertir en una justiciera social incomprendida.

Su nueva película carece de una identidad artística definida y se limita a ofrecer un spin-off chapucero, clase B, de Guardianes de la Galaxia que podría haber protagonizado la versión depresiva de Mantis en la plataforma Disney+.

A Gillespie no se le cae una idea notable y construye el film en base a elementos robados de Guardianes, Furiosa y otras películas malas de superhéroes que vimos en el pasado.

En el apartado visual, la ambientación luce espantosa, con una fotografía oscura que en más de una ocasión impide distinguir lo que sucede frente a la pantalla.

Lo peor, por lejos, son las aburridas secuencias de acción que abusan del recurso de la cámara lenta y una banda sonora insufrible con canciones de punk rock que poco tienen que ver con el mundo de Supergirl.

Después de padecer este film queda la impresión de que la reconstrucción del universo DC está improvisada y carece de una visión artística coherente.

En apenas un año pasamos del infantilismo de la Silver Age de Superman, que por lo menos era entretenido, al viejo cine de superhéroes depresivo de Warner. Y en octubre llega Clayface, un personaje que no le importa a nadie y será introducido a través de una película de terror.

Supergirl difícilmente tenga una recepción positiva entre el público, por lo que DC va a tener que esforzarse más para levantar la franquicia con propuestas atractivas.

 
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CRÍTICA DE MATÍAS LÉRTORA

B +

ACLARACIÓN IMPORTANTE: la siguiente crítica está escrita por un fan de DC, de Superman y Supergirl. Por lo tanto puede estar viciada y no ser completamente imparcial.

En otros tiempos hubiera escrito: “que una película de Supergirl llegue al cine es un milagro”. Pero la realidad es que en 2026 ya nada sorprende. El cine de superhéroes atravesó todo tipo de adaptaciones, personajes inesperados llegaron a la pantalla grande y las grandes editoriales  ya no tienen casi ningún héroe sin explorar.

Además, este personaje en particular ya tuvo su propia película: aquella versión de 1984 protagonizada por Helen Slater, que terminó siendo un fracaso comercial y crítico. Y muchos años después tuvo una aparición importante en The Flash (2023), donde Sasha Calle interpretó una versión alternativa de Kara Zor-El.

Ahora bien, desde su primera aparición en Action Comics #252, publicado el 30 de marzo de 1959, Supergirl atravesó una enorme evolución dentro de los cómics. Durante décadas fue presentada simplemente como “la prima de Superman”, pero con el tiempo Kara consiguió una identidad propia: una heroína marcada por la pérdida, la adaptación, la búsqueda de pertenencia y la necesidad de encontrar su lugar en un universo donde siempre estuvo a la sombra de alguien más grande.

Además del cine, Supergirl pasó por diferentes apariciones animadas, tuvo un rol importante en Smallville (2001-2011) y contó con su propia serie entre 2015 y 2021, protagonizada por Melissa Benoist, una producción que ayudó a llevar al personaje a una nueva generación de espectadores.

Ahora es el turno de Milly Alcock de ponerse la capa. La actriz, conocida mundialmente por House of the Dragon (la precuela de Game of Thrones, HBO), ya había sido presentada como Kara en el nuevo universo de DC con una breve aparición en Superman (2025), y acá tiene la difícil tarea de construir una versión propia de un personaje que durante años fue definido por su relación con el Hombre de Acero.

La gran novedad de esta película, y uno de los elementos que la diferencia de muchas otras producciones de superhéroes recientes, es que parte de un material específico: Supergirl: Woman of Tomorrow, la aclamada novela gráfica publicada en 2022, escrita por Tom King y dibujada por Bilquis Evely.

La adaptación cinematográfica de Ana Nogueira toma la esencia del cómic, pero no busca ser una copia página por página. Conserva aquello que hace grande a esa historia: la búsqueda de identidad, aceptar que el mundo que conocías desapareció, convivir con la culpa, encontrar la redención y decidir qué significa realmente ser una heroína en un universo que muchas veces no premia la bondad.

En el medio aparece Krypto como disparador de una misión que parece ser de venganza y un villano que, justamente, puede ser uno de los puntos más discutibles del film.

Krem, interpretado por Matthias Schoenaerts, no tiene la complejidad de otros grandes enemigos del universo DC. Es una amenaza concreta, alguien que representa violencia y crueldad, pero puede sentirse más cercano a la maldad básica que a un antagonista memorable.

Sin embargo, creo que ahí está la clave: Krem no es el verdadero centro de la película. Es una excusa narrativa. Porque Supergirl no está hablando realmente de derrotar a un enemigo, sino de un viaje interno.

Y ahí es donde Milly Alcock brilla.

La actriz entiende perfectamente quién es Kara. No intenta hacer una copia de Superman ni una versión femenina del mismo concepto. Construye una heroína cansada, impulsiva, con heridas emocionales, pero con una enorme capacidad para seguir haciendo el bien.

Captura lo mejor del cómic de Tom King y lo conecta con el nuevo DCU de James Gunn. Hay una escena en particular -que no voy a spoilear- que es un sueño hecho realidad para cualquier fan de Superman y Supergirl. Una de esas secuencias que entiende la historia del personaje y por qué significa tanto para generaciones de lectores.

También hay una decisión creativa que seguramente dividirá aguas y hará enojar a muchos seguidores. Personalmente me generó ruido, pero al mismo tiempo entiendo la intención detrás de la elección y cómo funciona dentro de esta nueva construcción del universo.

Por otro lado, decir que Jason Momoa nació para interpretar a Lobo es prácticamente una obviedad. El actor entiende la energía del personaje, su caos, su humor y su brutalidad. Cada vez que aparece en pantalla se roba la película, algo que podría ser un problema, pero acá funciona porque la dinámica con Kara es uno de los motores principales del relato.

No hay mucho para destacar en los otros personajes secundarios, pero sí vale remarcar todo lo relacionado con Argo. Las escenas habladas en kryptoniano y la manera en la que la película sigue expandiendo la mitología de Krypton son de los detalles más interesantes para los fans.

Y hablando de Superman: las apariciones de David Corenswet son un diez absoluto. No solamente por ver nuevamente al personaje, sino porque sirven para construir el contrapunto perfecto entre dos formas distintas de entender el heroísmo. Superman representa esperanza y estabilidad; Supergirl representa una lucha más personal, más dolorosa y mucho más humana.

Y es en ese contexto donde también es clave señalar que es un “film pequeño”. Y no me refiere en producción ni presupuesto, obviamente. Sino que hablo de la historia que cuenta.

Y por eso lanzo la pregunta ¿Todo film de superhéroes tiene que ser épico? ¿Siempre el mundo (o el universo) tiene que estar en juegi por un megalomano? 

No. 

Hay otras historias para contar. Arcos de personajes.

¿El problema es del público? ¿De los fans?

Tampoco.

Pero si hay una realidad, una tendencia y una narrativa que se crea en redes sociales con sustentos de espectativas muy altas y gustos personales (a veces partidarios) que ecplipsan todo.

Y muchas veces también hay una cuesta parte de responsabilidad en la campaña de marketing y sus benditos trailers que muestran todo y un sector que los disecciona.

Supergirl no es la mejor película de superhéroes de la historia. Pero sí es una muy buena película.

Es entretenida, tiene personalidad, tiene humor, tiene diálogos filosos y, sobre todo, tiene corazón. Si, esa frase trillada vuelve. Pero es verdad. Le duela a quien le duela. 

Y también hay que decir que Supergirl combina acción con momentos emotivos que pueden sacar alguna lágrima, especialmente para aquellos que crecieron con estos personajes.

Craig Gillespie ya había demostrado que era un director ideal para contar historias de mujeres fuertes con películas como I, Tonya (2017) y Cruella (2021). Acá vuelve a trabajar sobre esa misma idea: personajes con una enorme personalidad, atravesados por conflictos internos y buscando definir quiénes son.

Su puesta quizás no innova demasiado y por momentos se siente influenciada por otras películas del género, pero donde realmente destaca es en el desarrollo de los personajes. Porque al final, más allá de capas, poderes y mundos destruidos, esta es una historia sobre alguien intentando descubrir quién es.

Esa siempre fue la mejor historia de Supergirl y este film logra contar eso, con sus grandes aciertos y con sus fallas.

 
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CRÍTICAS DEL PUBLICO

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PUNTAJE: 8
Charky(49)
Cba
Divertida y agil. Es una buena película introductoria del personaje. Comparto absolutamente el análisis de Matías Lertora. Tiene corazón esta película y se agradece. Vayan a verla.
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PUNTAJE: 7
lincolnmarks77(69)
La ví en: Cinemark Palermo
Negocios son negocios... y este puede volar... aunque los pochoclos no sean muy ricos o acaramelados... *Supergirl: Woman of Tomorrow* accede a algo que se insinúa como esotérico y/o exclusivo para entendidos y lo transforma en algo entretenido para un público masivo sin alterar su idea original.
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