Scream 7
TITULO ORIGINAL: Scream 7
ACTORES PRINCIPALES: David Arquette, Mason Gooding, Joel McHale, Courteney Cox, Neve Campbell.
GENERO: Terror.
DIRECCION: Kevin Williamson.
ORIGEN: Estados Unidos.
DISTRIBUIDORA: UIP
ESTRENO: 26 de Febrero de 2026
114 Minutos
Apta mayores de 16 años
Cuando un nuevo asesino, conocido como Ghostface, aparece en el tranquilo pueblo donde Sidney Prescott rehizo su vida, sus peores temores se hacen realidad al convertirse su hija en la próxima víctima. Decidida a proteger a su familia, Sidney debe enfrentarse a los horrores de su pasado para poner fin al derramamiento de sangre de una vez por todas.
RESUMEN CRITICAS
Hugo Zapata C +
Matías Lértora C
Clarín muy buena
La Nación buena
CRÍTICA DE HUGO ZAPATA
Scream regresa a los cines con una de las entregas más insípidas de la franquicia y el problema no pasa tanto por el desgaste natural de la propuesta como por el sistema que la produce y la cultura que la ampara.
La obsesión enfermiza de Hollywood por explotar la nostalgia y rendir culto permanente al pasado termina por limitar cualquier impulso creativo y en este caso brinda una película apenas correcta que se niega a asumir riesgos artísticos.
Si lo único que te interesa es ver cameos bochornosos de actores que fueron parte de la saga y un relato con una mayor presencia de Neve Campbell, tal vez el film pueda complacerte un poco más, ya que es todo lo que tiene para ofrecer.
Originalmente este episodio iba a continuar la historia previa protagonizada por Jenna Ortega y Melissa Barrera, pero el proyecto se reconfiguró tras la desvinculación de las actrices y la salida de los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett.
Kevin Williamson, guionista de la producción original, asumió la dirección con un enfoque profesional que se apoya en jumpscares y escenas violentas de manual. Funcionan dentro del mecanismo del género, pero carecen de impacto emocional, debido a que la intriga se desarrolla de un modo previsible.
Tampoco en el terreno del humor y los comentarios metanarrativos —elementos que supieron distinguir a la saga— aparece una mirada particularmente ácida o incisiva. La sensación general es la de un proyecto desapasionado que se hizo a las apuradas para cumplir con un encargo del estudio.
Dentro de ese panorama, Neve Campbell aporta el anclaje más sólido. Su presencia transmite convicción y oficio incluso cuando el guion transita situaciones trilladas que vimos en las películas previas.
La actriz es consciente del legado que representa su personaje y al menos hizo el esfuerzo para que Sidney no quede ridiculizada por el argumento.
Distinto es el caso de Courteney Cox, cuya participación parece responder más a la lógica del fan service que a una necesidad dramática concreta. Si no aparecía en este film no alteraba en absoluto el conflicto central.
Entre las nuevas adiciones del reparto una desangelada Isabel May encarna a la aburrida hija de la protagonista, en un arco argumental débil que intenta emular situaciones de la obra original de 1996.
Por esas situaciones incomprensibles de Hollywood, Mackenna Grace (de Ghostbusters), quien es una actriz más carismática y debería cambiar de representante, termina desperdiciada en un rol obsoleto.
La película por momentos insinúa una exploración del trauma como herencia familiar, una idea que podría haber abierto un camino más interesante, pero el desarrollo termina desplazándose en favor de los mecanismos habituales de la saga.
La revelación final, aunque intenta sorprender, carece de la contundencia necesaria para sostener la motivación de los villanos, que resulta irrisoria. Existen películas animadas de Scooby-Doo que tienen más trabajo en este aspecto.
La sensación que queda es que la franquicia tocó fondo y se estiró todo lo que pudo. Salvo que Ghostface regrese para acechar a los tataranietos de Sidney Prescott en un mundo post-apocalíptico, ya no queda margen para extender la historia.
En su momento supo revitalizar el slasher con ironía y lucidez y nos brindó un par de alegrías. Intentar reproducir ese impacto a partir de la nostalgia no termina de funcionar y hasta resulta depresivo.
Gracias por los buenos momentos, Scream, pero es hora de descansar en el panteón de los clásicos.
CRÍTICA DE MATÍAS LÉRTORA
Creo que me cansé de la saga Scream. Y aún aceptando su juego, sus reglas y todas las arbitrariedades de su mundo, hay decisiones (o inoperancias) de guión que no puedo concebir.
El ejemplo más resonante es el no uso de celulares en momentos claves. Teniendo en cuenta que todos los personajes tienen uno en la mano y lo utilizan para la vida, pero en momentos de clara emergencia, donde se podría avisar de un peligro, no lo hacen.
Eso me puso muy nervioso como espectador y no me permitió romper el pacto de la suspensión de verosímil.
Amén de esto. No creo que no haya nada con peso semejante como para destacar.
La vuelta de Neve Campbell está bien. Pero solo eso. A esta altura su personaje quedó muy por debajo del de Courtney Cox...
Asimismo, tenemos un par de caras recurrentes pero no Melissa Barrera así como tampoco a Jenna Ortega como resultado de una polémica que se desató y que no hablaremos aquí.
Lo mismo sucedió con el director Christopher Landon, quien abandonó el proyecto ya empezado y esto dio el pie para que Kevin Williamson, creador de esta saga, vuelva a sentarse en la silla 30 años después.
Pero el creador de Dawson´s Creek está un poco oxidado como director ya que no dirige desde 1999 y se nota.
El ritmo del film no es el ideal y es obvia por todos lados.
Algo copado de las películas de Scream es que te sorprendas, aunque sea un poco, con la revelación de los asesinos y aquí es tan evidente que te dan ganas de insultar.
A pesar de todo esto, asumo que los fans de la saga estarán contentos.
CRÍTICAS DEL PUBLICO
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